
Este año marcará al baseball por ser el año en el que los Yankees de Nueva York demuelan el Yankee Stadium para mudarse, cruzando la calle, a lo que hasta ahora se ha llamado New Yankee Stadium.
Muchos aficionados han protestado contra los dueños por esta decisión, considerando que se pierde un legado histórico y una tradición. Otros grupos están contentos con la modernización y lujo de las nuevas instalaciones. Realmente yo no tengo ninguna postura en este respecto, pero definitivamente tengo que conocer La Casa que construyó Babe Ruth, uno de los nombres que se le da en el mundo del baseball, antes de que en septiembre de este año se cierre definitivamente.

En mi viaje anterior hice el relativamente largo recorrido en metro a lo largo de todo Manhattan para atravesar al Bronx y conocer el estadio; torpemente no pensé en comprar con anticipación boletos para el tour y esa semana no había juego, así que me tuve que conformar con conocerlo por fuera y echar un vistazo cuando abrieron una de las puertas de mantenimiento. Alcancé a ver incluso todo el diamante, pero la verdad es que fue poco.
Esta vez traté de tomar todas las precauciones e investigué con anticipación que podría hacer en las fechas de mi viaje. Averigüé que no podría tomar el tour por el estadio ya que habría juegos, y que mejor, inmediatamente intenté comprar boleto para un partido y después de un par de complicaciones con el sitio internacional de ticketmaster logré obtenerlo.
Así es que, la primera actividad confirmada en mi viaje, excepto el avión y el hotel que ya los tenía desde mediados de febrero, es el juego del domingo 4 de mayo, Yankees vs Mariners. La verdad es que mi lugar está bastante lejos, compré el boleto más barato disponible, pero esta más o menos centrado y lo importante es que veré un partido en persona. Por cierto, ya prometí que si llegara a atrapar una bola que llegue hasta mi lugar, será para mi amigo Elí, pues ese día es su cumpleaños.
Curiosamente, los Mets también cambiarán de estadio este año, y el famoso Shea Stadium será demolido. Me pregunto si debería también de ir a conocerlo. Tal vez si, al fin y al cabo los Beatles tocaron ahí cuando vinieron a América.
Por último, el baseball está lleno de cabalas y maldiciones. Desde que se dio la noticia de que tirarían el estadio la gente empezó a especular que esto revertiría la famosa Maldición del Bambino y que ahora serían los Red Sox de Boston quienes tendrían los triunfos y los Yankees los que sufrirían una pésima racha. ¿Será?


